Las plazas de toros más antiguas están en la Raya

La Raya es el epicentro histórico de la arquitectura taurina peninsular. A uno y a otro lado de la frontera, entre Extremadura y el Alentejo, se sitúan las plazas de toros más antiguas de la Península: Puebla de Sancho Pérez, datada a mediados del siglo XIV, y Sousel, que fue construida en 1725.

Grada y albero de la plaza de toros de Sousel, la más antigua de Portugal

Grada y arena de la plaza de toros de Sousel, la más antigua de Portugal

Sousel es un pueblecito que cumple con todo lo que se espera de un enclave alentejano: está sobre un cerro, sus casas son blancas, sus iglesias, más blancas aún, pero con el añadido cromático de algún azulejo, abundan los cafés y arriba, en lo alto, a falta de castillo, hay una pousada y una plaza de toros.

La plaza de toros de Sousel fue construida en 1725

La plaza de toros de Sousel fue construida en 1725

Como el coso queda tan a trasmano y tan al final de una cuesta interminable, allí solo se celebra una corrida al año, la de la romería de la Virgen el lunes de Pascua. En las demás fiestas del año, traen una plaza portátil y la colocan en el centro del pueblo, que nadie pueda decir que no va a los toros porque se cansa.

El Alentejo es la región más taurina de Portugal, donde pastan las mejores ganaderías, nacen los grandes rejoneadores y se levantan la mitad de las plazas de toros del país. En todo Portugal hay 70 cosos. Solo en el Alentejo contamos 36.

En la plaza de Sousel, alejada del casco urbano,l solo se celebran corridas el día de la Virgen, el resto del año, instalan una portátil en el pueblo

En la plaza de Sousel, alejada del casco urbano, solo se celebran corridas el día de la Virgen, el resto del año, instalan una portátil en el pueblo

Si en el lado extremeño encontramos plazas con tanta solera como las de La Parra, del siglo XVI, Fuente del Maestre (1828), Almendralejo (1843), Zafra (1844) o Cáceres (1846) y otras levantadas antes de que acabara el XIX, caso de las de Barcarrota, Olivenza, Jerez, Plasencia, Alburquerque y Azuaga (1892). En el lado alentejano, y justo al lado de la frontera, no nos van a la zaga en cuanto a plazas históricas: Arronches (1894), Assumar (1861) o Santa Eulalia (1895).

Dos turistas portuguesas visitan las cuadras de la plaza de Sousel

Dos turistas portuguesas visitan las cuadras de la plaza de Sousel

En Extremadura hay 57 plazas de toros. Si sumamos las alentejanas, nos salen 93 plazas situadas en el entorno de La Raya, a las que se podrían sumar algunas de las seis que alberga la Beira, fronteriza con el norte extremeño.

Para visitar la plaza de Sousel, hay que pedir la llave en la Pousada, que queda enfrente. Es un coso muy sencillo y rural, encalado y con algunos dibujos de toque naif como el que anuncia la cuadra de mulillas. Tiene la ventaja de que, si la corrida aburre, desde las 1.400 localidades se disfruta de unas vistas impresionantes de la llanura alentejana.

En el graderío de Sousel caben 1.400 espectadores

En el graderío de Sousel caben 1.400 espectadores

En esto de las plazas de toros peninsulares, también hay círculos elitistas y polémicas históricas. El otro día estuvimos en la plaza de toros de Almadén, que con su arquitectura hexagonal, sus viviendas y su hotel es una de las más interesantes del país. La plaza de Almadén, levantada en 1765, forma parte de la Unión de Plazas Históricas de España, un coto cerrado, aunque últimamente parece empezar a abrirse, formado, además, por las plazas de Almagro, Zalamea la Real, Toro, Tarazona, Santa Cruz de Mudela, Aranjuez, Campofrío, Béjar, Lima, Puerto de Santa María, Rasines (Cantabria) y Azuaga. Llama la atención que plazas históricas como las de Miranda del Castañar, Tembleque o Riaza, además de muchas extremeñas y portuguesas, no formen parte de esta asociación.

Puerta de cuadrillas de la plaza de Sousel

Puerta de cuadrillas de la plaza de Sousel

En sus estatutos incluyen estas condiciones para ser considerada plaza histórica: que no sea una plaza mayor y que no se construyera junto a una ermita. Lo curioso es que estas condiciones no las cumplen algunas de las admitidas en la asociación: Almagro, plaza pública, o Santa Cruz de Mudela, situada junto a un santuario.

Fachada del centro de Sousel

Fachada del centro de Sousel

Pero dejemos a un lado estas polémicas engorrosas y, mientras recorremos las calles de Sousel, quedémonos con el dato cierto: las plazas rayanas de Extremadura y el Alentejo son las más antiguas de España y de Portugal y constituyen un patrimonio arquitectónico único.

Puerta de las cuadras de la plaza de toros de Sousel

Puerta de las cuadras de la plaza de toros de Sousel

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Portugal: la ruta del bacalao

El bacalao dorado ha invadido Extremadura. En Badajoz, es casi una plaga… ¡Bendita plaga! Viví en Badajoz a finales de los 70 y recuerdo que solo lo servían en un par de bares. En 2013, no hay restaurante, venta ni taberna, del Marchivirito a Doña Purita, de las casonas Alta y Baja al Bigotes, que no ofrezca en su carta un rico bacalao dorado.

cartade bacalaos

Carta rústica del restaurante O Freixo de Penha Garcia

En Badajoz, lo portugués tiene mucha presencia en la hostelería. Es común que te sirvan una cerveza Sagres, un licor Beirao, un pastel de nata, un vino Mateus o un omnipresente y exquisito café Delta. En el resto de Extremadura, la cosa cambia y, salvo el café y algunos pasteles de nata, los demás productos tienen una presencia testimonial. No sucede lo mismo con el bacalao dorado, que poco a poco va extendiéndose hacia el interior de la región.

Resulta curioso que, cuanto más cerca de la Raya, más se usa su nombre portugués, bacalao dorado, mientras que a medida que nos alejamos hacia Cáceres, Mérida o Navalmoral, se va convirtiendo en bacalao a la dorada, una estilización que no tiene mucho sentido.

Aunque el propio apelativo de bacalhau dourado también es un tanto forzado. En Portugal, se utiliza sobre todo en la Raya alentejana pegada a Extremadura: entre Marvao y Alandroal. Más allá, se conoce con el nombre portugués de toda la vida: bacalhau á Braz, aunque sobre esta cuestión hay multitud de teorías.

El bacalao deshilachado con patatas fritas paja y huevo fue inventado, según la tradición portuguesa, en Macao por un señor llamado don Braz. De hecho, un refrán popular de Macao reza así: “En Macao, casinos, mulheres y bacalhau á Bras (en el refrán es con ese)”.

Así que en Portugal, en cuanto te alejas de la frontera, el bacalhau dourado desaparece y lo comeremos á Braz en el restaurante Álvaro de Urra o en el Casa do Forno de Monsaraz. Con el nombre de á dourada, más propio de nuestra Extremadura interior, solo lo hemos encontrado en O Miradouro de Barrancos, pero ya se sabe que Barrancos es tan de aquí como Barcarrota o Berrocalejo.

Bacalao Don Pipas, en el restaurante del mismo nombre de Mourao

Bacalao Don Pipas, en el restaurante del mismo nombre de Mourao

En la Raya Norte, sirven bacalao al estilo lagareiro, con patatas asadas con piel, en O Freixo de Penha Garcia, Helana de Idanha-a-

Bacalhau ó lagareiro en O Freixo de Penha Garcia

Bacalhau ó lagareiro, en O Freixo de Penha Garcia

Nova o Santos de Portalegre. Al estilo espiritual (desmigajado con patata, zanahoria y un gratinado final al horno), es lo típico en la Raya Sur: O Pipas de Mourao o Sabores da Estrela de Estrela (Moura).

Pueden desesperarse si buscan el bacalao con huevos y patatas fritas paja en los buenos restaurantes de Évora. Y en Estremoz, uno de los enclaves gastronómicos más interesantes del Alentejo, el dourado brilla por su ausencia, pero para compensar, están el suculento bacalao frito con salsa de langostinos de la Adega do Isaias y el espectacular lomo de bacalao al carbón de A Cadeia Quinhentista.

En las capitales situadas frente a la provincia de Cáceres, tampoco es común el bacalhau dourado, pero en el considerado como mejor restaurante de Castelo Branco, Praça Velha, sirven un plato típico de la comarca: bacalhau con boroa (pan de maíz); sin salir de la capital de la Beira Baixa, también es suculento, aunque a veces no lo desalan lo suficiente, el bacalhau da casa en el Retiro do

Bacalhau da casa en el Retiro do Caçador de Castelo Branco

Bacalhau da casa, en el Retiro do Caçador de Castelo Branco

Caçador albicastrense. En el restaurante más interesante de Portalegre, el Tomba Lobos de Reguengos, camino de la Serra de San Mamede, el bacalao gratinado con espárragos merece la pena.

Como ven, no solo de bacalhau dourado vive el portugués, pero si prefiere no arriesgarse con bacalaos “complicaos” y solo le gusta el “dorao”, les recomendamos el bacalhau dourado que, en general, es considerado el mejor de la Raya. Lo sirven en A Maria, un restaurante de Alandroal. María lo prepara con huevos de corral muy amarillos, patatas caseras muy bien fritas en el momento, para que no parezcan goma de mascar, y un bacalao de primera calidad que deshilacha con cuidado. El resultado es suave, sabroso

Bacalao dorao, en A Maria de Alandroal

Bacalao “dorao”, en A Maria de Alandroal

y meloso. ¡Que aproveche!